miércoles, 27 de octubre de 2010

Traspiés.


Sus rizos se mueven descontrolados al son de la música, no hace más que girar sobre sí misma, como las bailarinas de las cajas de música, pero ella lo hace de una forma más alegre que cualquier muñequita de cerámica o plástico, y por supuesto con más estilo. Está mareada, lo sabe, pero le importa poco, ella es feliz girando, no va a parar hasta que se encuentre en el suelo, daño, sí, se va a hacer daño, pero también le da igual, es un precio demasiado bajo que pagar como para quejarse, a otros les cuesta bastante más, suele decirme ella. Está apunto de rozar el suelo con la cabeza, yo estoy un poco lejos, pero cuando la veo dar el primer traspie me acerco rápidamente para sostenerla a tiempo.
- Siéntate anda. -Le digo mientras nos alejamos de la pista de baile y la llevo a una silla cercana. La ayudo a sentarse, aún no es dueña de sí misma como para poder hacerlo sola. -No deberías girar tanto, ya lo sabes.
- Si, pero me gusta. -Me parece ver una sonrisa en esa cabeza gacha que se sujeta con las manos.
- ¿Aún sigues mareada? -Puede que eso de girar tanto no sea nada bueno.
- Sí, un poco.
- Ten entonces. -Le tiendo un vaso con agua. -Bebe un poco. Ai, no sé que hacer contigo, un día de estos me vas a dar un buen disgusto.
- Te preocupas demasiado, esto no son más que unas vueltas.
- Sí, unas vueltas aquí, un tropezón allá, un resbalón más lejos, y poco después al hospital. Con tanta actividad me tienes inquieto.
- Bueno, por lo menos te tengo entretenido, conmigo no dirás que te aburres.
- No, eso por supuesto, contigo no da tiempo a aburrirse, eso sí, no gano para sustos.
- Bah, no te quejes más, que te pareces a mi madre.
- Pues tu madre debe de estar tan preocupada como yo.
- Ya te he dicho que no hay motivos para estarlo.
- A ver cuándo te va a entrar en la cabeza que te quiero entera, no a pedazos.
- Y yo que pensaba que siempre ha sido a pedazos.. por lo de que no te gusta mi letra, mi forma de hacer la cama,.. etc.
- Es que tu letra es un auténtico desastre, es indescifrable, y la cama.. ¿para qué la vas a hacer? Si sabes que cuando lleguemos a casa vamos a volver a acabar ella, con un pliegue hacia abajo basta, no hay por qué complicarse más.
- Ves, lo que yo te decía..
- Venga, no discutamos, tú sabes que te quiero tal y como eres, aunque no me guste como hagas algunas cosas no significa que te quiera a pedazos, sólo que no comparto tu opinión.
- Per.. - Le tapo la boca con un dedo y luego le tiendo la mano para que se levante.
- ¿Tú no estabas bailando? -Le sonrío intencionadamente.
- Sí.. pero casi me has recogido del suelo, ¿te acuerdas? -Me pregunta un poco asombrada.
- Sí, y antes te tenía más lejos, ahora no podrás ni resbalarte. -Vuelvo a sonreirle y le doy un pequeño tirón para alzarla, sin darle tiempo a decidir. Y así, juntos, nos entrelazamos bailando al ritmo de la música.

3 comentarios:

  1. Hay una cosa que resulta muy extraña...
    Nos mareamos enseguida dando dos o tres vueltas sin embargo no nos damos cuenta que estamos girando a cientos de kilómetros de velocidad y nada, estamos tan bien :)

    Un abrazo ^^

    ResponderEliminar
  2. No todo gira a la misma velocidad ni con la misma cercanía, además en lo referido a la Tierra, somos tan pequeños que no se aprecia :/

    ResponderEliminar
  3. es muy bonito..epro siempre acaba un poco igual...has que acaben en la cama, muertos o en una discucion..xD
    son buenos fiunales alternativos...xD
    ves, es este podrias hacer que se acuesten, describirlo y que el tio le diga algo sobre su forma de hacer la cama...xD

    ResponderEliminar