jueves, 25 de febrero de 2010


Difícil es decir adiós y no mirar atrás, pero más difícil es que te lo digan y no saber cómo reaccionar. No sabes ni cómo ni por qué, sino que simplemente se va, que ya no está, que se esfumó, como las cálidas noches de invierno junto a la chimenea. Se van con el verano, como el amor. Después te quedas con ganas de más pero no puedes reclamar porque sólo ha sido eso, un royo de verano, o al menos esa es tu forma de verlo, para mí fue más que un lío, unos cuantos besos y un ya nos volveremos a ver, para mí fue el comienzo de algo especial, de algo bonito contigo. Pero quizás sea yo quien me engañe, y quien no sea capaz de ver las cosas tal como son. Quise creer que habías cambiado, que habías dejado ser el niño chulito y prepotente que tanto odiaba, pensé que las dos semanas de charlas sobre el amor y la amistad te habían hecho recapacitar y convertirte en alguien mejor, alguien de quien yo me pudiera enamorar, pero ahora me he dado cuenta tarde, aunque también a tiempo, tarde porque he desperdiciado mi tiempo contigo y a tiempo porque sé que si te hubiera seguido el royo me hubieras controlado como haces con el resto de muñecas, juegas con ellas y cuando te cansas te buscas otra.
Y entonces es cuando me doy cuenta que mis sueños se quedaron atrás, en esa insípida tarde llena de mentiras, tanto tuyas, como mías.

7 comentarios:

  1. Que bonito :)
    I like it

    Pd: El final mola mucho ^^

    ResponderEliminar
  2. Qué va, es todo producto de mi imaginación :)

    Mi vida es tan triste que cosas como esa no pueden pasarme jaja

    ResponderEliminar
  3. Menos mal :D
    Entonces que cosas te pasan?? Te tiras desde un quinto piso? :D

    ResponderEliminar
  4. Que va, a eso llamas tú una vida normal y triste?

    Sólo llevo una simple y aburrida rutina.

    ResponderEliminar